miércoles, 28 de agosto de 2013

Escapar.

Recorro la oscuridad de las calles bajo la lluvia, calada hasta los huesos. No tengo dónde ni con quien ir; el pelo mojado se cae sobre mis ojos y hace que se me corra el maquillaje de los ojos. Negras gotas de agua circulan por mi mejilla y se lanzan al vacío por mis labios. Y entonces, apareces tú montado en tu moto negra, con una cazadora de cuero y un casco con visera. Paras la moto en un derrape. Yo permanezco de pie bajo la lluvia, y nos miramos durante un instante eterno. Agito la cabeza y echo a correr, me monto en la moto y partes a toda velocidad. Rodeo tu cintura con mis brazos, con fuerza, y haces un caballito. Se me escapa un grito pero se ahoga en mis labios, y giras en cada curva haciendo que nuestras rodillas casi toquen el asfalto. Siento el viento azotando mi cara, secando mi pelo. Apoyo mi cabeza en tu espalda, y llevo mis manos a tu pecho, abrazándote con fuerza. Quitas una mano del manillar y rozas mi pierna, haciendo que se me erice la piel. Y así, permanecemos en un silencio nada incómodo, yo abrazada a ti, en la oscuridad de la noche, a toda velocidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario