Mi nombre en tus labios es un elixir dulce, adictivo, mucho más excitante que cualquier otro apelativo cariñoso. Tus labios y tu lengua articulando cada una de las sílabas de mi nombre y tu profunda mirada fija en mí hacen que el vello de mi piel se erice en un lento y placentero cosquilleo.
Tus ojos cambiantes de color, tu lunar en la mejilla derecha, tus labios increíbles y tu sonrisa burlona consiguen que mi corazón se acelere hasta límites insospechados. Tus hombros, tus brazos, tu pecho y tu espalda incitan y provocan a mis dedos a acariciarte con suavidad y a mis labios a memorizar con besos cada rincón, cada lunar, embriagándome con tu perfume.
Tus manos, fuertes y dulces, las que acariciam mi pelo y mi cintura, las que trazan fantásticas historias sobre mi piel, las que instintivamente hacen que me incline a besarte, hacen que quiera morder esa sonrisa tan pícara tuya; me vuelve loca, me hace ir a dormir deseando despertar para volverla a ver.
Tú eres la perfección esculpida, eres la razón por las que mis "te quiero" suicidas dan la vida, eres luz en oscuridad. Eres una sonrisa fugaz, un beso dulce entre lágrimas saladas, eres la melodía más bella, eres amor, eres vida.
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